viernes, 1 de junio de 2012

SU TURNI (5). Autodebate bloguero


      (Una vez más, les recordamos que este programa se emite manipulado por el “Acelerador de Partículas de Silencio”, de ahí el tono ameno del habitualmente cansino presentador Jesús Hermidi)

      Es tiempo de restricciones, si este programa quiere sobrevivir en antena debe recortar gastos. Por eso esta noche no habrá invitados. Será éste que les habla, acelerado por el acelerador de partículas de silencio, el único que les debata, pues tengo personalidades a raudales. Debatiré, sin perrito-moderador que me ladre, sobre el apasionante mundo del blog, fenómeno que tanta audiencia resta a la estrella de la tilivisión  (no por los que los leen, que son muy pocos, sino por los que los publican, que son aún demasiados, si bien es cierto que caen como chinches...)

Hermidi: El bloguero no es más que un exhibicionista, como yo.

Hermidi: Pues yo pienso que la razón de ser del blog no puede ser otra que la convicción de que se tienen cosas interesantes qué contar.

Hermidi: Perdón que me corrija, creo yo que es justo al contrario, el bloguero pretende conocer si sus posts son dignos de ser contados.

Hermidi: Me parece eso muy confuso, incluso para mi mismo que lo he dicho.

Hermidi: Pues no es tan confuso Jesús, se duda de que lo que se escribe sea bueno. El bloguero busca refrendo, empatía sería la palabra.

Hermidi: ¡Qué tontería acabo de decir! Nadie hace público algo que no considere digno de ser contado.

Hermidi: ¿Entonces por qué en las entradas sin comentarios asaltan las dudas, incluso la vergüenza?

Hermidi: No todos los blogueros son iguales, ni tienen el mismo grado de seguridad en si mismos. Además, son multitud los deliberadamente antipáticos, los que se recrean en la mentira y en el escándalo, los blogs con oscuras motivaciones.

Hermidi: No creo yo que la respuesta social sea tan importante, es más bien una motivación personal la que inspira al bloguero, los blogs serían una actualización de los añejos diarios íntimos.

Hermidi: Sí, pero siempre se ha dicho que los diarios, subconsciente o conscientemente, se escribían para ser leídos por otros. El blog se sostiene en relaciones humanas, reales o ficticias, incluso potenciales, es decir relaciones por descubrir.

Hermidi: Yo no me complico la vida. El blog sólo es un juego social, como jugar a los naipes, cada uno a su escala, entre el solitario (paja mental) y el torneo internacional de póquer (con cientos de seguidores-jugadores).

Hermidi: ¿Realmente pienso que es un juego compartir desinteresadamente lo que se sabe, lo que se tiene, lo que se crea o lo que se vive?

Hermidi: Si, y también un ejercicio de vanidad o de ego mal medido.

Hermidi: Vamos... ¿Cómo va a ser compatible la vanidad con el anonimato de la mayoría de los blogueros?

Hermidi: No creo yo que el empleo de un seudónimo implique anonimato, las recompensas personales son evidentes, a pesar del avatar. Además el secreto puede desvelarse selectivamente, a conveniencia. El bloguero se siente protegido y a la vez poderoso.

Hermidi: Si hay recompensas son más ficticias que reales. Tal vez todo sea autoengaño en el emisor y el receptor.

Hermidi: Me parece que este tema de debate me está viniendo grande... ¡Marditos roecortes! Además con el acelerador de partículas de silencio ni siquiera puedo disimular mi acento onubense...

      Por favor una actuación musical urgente que me reponga yo a mi mismo...


2 comentarios:

  1. Intirisanti autodibati el de Hermidi sobre los blogueris.

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  2. Gracias Niño. Verás que contento se pone Jesús Hermidi cuando lea tu comentario.

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